Conflictos en el adolescente y conciliación familiar.

La conciliación en familias con adolescentes: el conflicto.

La conciliación es un buen recurso ante los conflictos que los cambios naturales de la adolescencia generan tanto en el adolescente como en la familia.

La adolescencia es tiempo de cambio y ese cambio genera de forma natural conflictos: en el adolescente, que tiene que gestionar lo que le sucede y (desde su lucha interna) reescribir su forma de relacionarse; y en la familia, en particular en los padres, que tienen más difícil reconducir la situación a una dinámica de conciliación familiar.

Algunos padres de adolescentes

Deciden consultar porque consideran que éstos no son suficientemente responsables para su edad: les cuesta asumir aquellas cosas que hacen mal, y hacen cualquier cosa para salirse con la suya (mentir, ocultar información…). El que los jóvenes fastidien a otros miembros de la familia, no colaboren en las tareas domésticas o no consigan atender a sus estudios, provoca en los padres mucho malestar, que les hace explotar con riñas, reproches o castigos desproporcionados que empeoran la situación. Pero no todos son críticas, los padres también aprecian en sus hijos buenas cualidades (sociabilidad, alegría, muestras de cariño…) y ganas de mejorar.

Por su parte, los adolescentes.

Con frecuencia, creen que sus padres llevan razón en muchas cosas y desean lo mejor para ellos, pero sienten que no les ayudan de una manera eficaz, están agobiados por las normas familiares y se ven incapaces de alcanzar los objetivos que los demás tienen para ellos. Les gustaría verse más capaces de afrontar nuevos retos, pero les parece que el esfuerzo que ello conlleva escapa de sus posibilidades, y no conocen más solución que demandar la atención o provocar la ira de sus padres para así activarse y conseguir con mucho esfuerzo hacer lo que creen que deben hacer.

Para salir de esta situación de tanto sufrimiento familiar y conseguir mayor conciliación emocional, es necesario aprovechar el conflicto para pensar en cada uno de los miembros de la familia, y a partir de la integración de la emoción y la reflexión, encontrar nuevas estrategias para ayudar a los chicos a poder ser más autónomos y alcanzar su potencial.

Psicología del adolescente: conflicto y conciliación emocional

Conflictos en el adolescente y conciliación

¿Cómo darles más recursos psicológicos para desarrollar todo su potencial?

Lo vemos en multitud de casos, y hay dos aspectos que son esenciales.

La adherencia a la realidad.

Hasta que los jóvenes no se apropian de algunas de sus cualidades positivas, no pueden hacerse cargo de sus dificultades actuales. La adherencia a la realidad es fundamental para generar cambio, pero si uno cree que todo lo real es malo y doloroso, la mente tiene sus propios mecanismos para negar por muchas evidencias que existan. La personalidad se fortalece cuando aceptamos lo negativo, pero esto sólo es posible cuando lo negativo se asienta en un autoconocimiento sólido y apreciado.

La calidad del acompañamiento de los padres.

La calidad del acompañamiento de los padres es fundamental, no se trata aquí de quitarle importancia a lo que está pasando, ni de sufrir tanto por los hijos que se les solucione el problema desde fuera. Más bien, se trata de conectar con el malestar, regularlo en intensidad, pero mantener su conciencia hasta que entendamos qué lo está produciendo y en ese punto poder pensar juntos qué cambios hacer poco a poco.

Escuchar, lanzar preguntas sin esperar respuestas inmediatas, nombrar dificultades, usar el sentido del humor moderadamente, hablar de experiencias pasadas exitosas… pueden ser buenas herramientas en estos momentos. Estas herramientas que los padres dan en un primer momento a los hijos, con el tiempo se convierten en recursos propios de éstos, que usarán incluso cuando ellos no están presentes.

La conciliación emocional familiar resuelve el conflicto y posibilita el desarrollo de su potencial.

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